[Video] Colombia presenta su propio fusil “Indumil Miranda”: El arma que quiere marcar el futuro de las FF.MM.
Un fusil “hecho en Colombia” que aún depende de piezas extranjeras: ¿es el Miranda la oportunidad de autonomía que promete o un proyecto lleno de desafíos por delante?
Por: Méndez Aldana Miguel
2 octubre, 2025
El Ministerio de Defensa presentó oficialmente el fusil “Miranda”, un desarrollo de la industria de defensa nacional que, en intención, aspira a convertirse en el nuevo reglamento de las Fuerzas Armadas colombianas. Ofrecido en calibres 5.56×45 mm —en versiones compacta (8”), estándar (13”) y táctica (18”)— y con una opción en 7.62×51 mm para tiradores de precisión, el proyecto busca sustituir progresivamente a los inventarios de Galil y M4 que datan de la década de 1980.
Aunque el proceso de diseño arrancó en 2016, se reactivó en 2021 después de conocerse que la producción del Galil ACE en el país dependía de piezas importadas. Sin embargo, la afirmación de que el Miranda es un desarrollo 100 % colombiano se enfrenta a una realidad técnica: aún requiere cañones y cerrojos procedentes de Israel, componentes que Indumil no ha logrado fabricar localmente.
En la hoja de ruta presentada, la fase de pruebas incluye la fabricación inicial de 10 fusiles para ensayos de laboratorio y otros 50 para pruebas en terreno, con el objetivo de recoger observaciones operativas y ajustar el diseño antes de plantear una producción masiva. No obstante, un escollo adicional es que las normas actuales de ensayo están pensadas para armas extranjeras, por lo que será necesario desarrollar protocolos específicos para evaluar correctamente al Miranda.
En cuanto a capacidad industrial, Indumil produce actualmente alrededor de 8.000 armas al año, una cifra que contrasta con las proyecciones oficiales —mencionadas en etapas previas del proyecto— que hablaban de 80.000 fusiles Miranda anuales. Para sostener la iniciativa, la empresa invirtió cerca de 12 millones de euros en la modernización de su línea de producción; pese a ello, los procesos han enfrentado retrasos desde 2022. Además, la continuidad en la fabricación del Galil hasta 2025 —con vida útil estimada hasta 2040— pone en cuestión la urgencia de producir volúmenes tan elevados del nuevo fusil.
Los dos prototipos conocidos muestran cambios significativos en el diseño: reducción del guardamanos para aligerar peso, mayor número de puntos de anclaje del cañón, eliminación del riel inferior —lo que limita accesorios— y la transición de una mira trasera removible a una fija, un ajuste que podría mejorar precisión y durabilidad. Sin embargo, expertos han señalado limitaciones importantes: imposibilidad de acoplar lanzagranadas M203, la presencia de una bisagra de polímero en la culata que podría resultar frágil, y la ausencia de tapa guardapolvo en la ranura de expulsión, todas observaciones que deberán resolverse en el proceso de refinamiento.
En suma, el camino del “Miranda” sintetiza la doble cara del proyecto: por un lado, la apuesta de Colombia por fortalecer su industria de defensa y reducir dependencias; por el otro, los desafíos técnicos, normativos y productivos que deben superarse antes de que el fusil pueda consolidarse como reemplazo definitivo en las unidades operativas. Para lograrlo hará falta no solo cumplir con las pruebas y adaptar estándares, sino también demostrar capacidad de fabricación y autonomía real en los componentes críticos.








