Colombia conquista el mercado japonés con su primera exportación de pollo
El envío de 12.000 kilos de carne avícola marca un antes y un después para el sector agroindustrial colombiano, que ahora busca abrirse paso en nuevos mercados de Asia y Medio Oriente.
Por: Méndez Aldana Miguel
8 octubre, 2025
Tras una década de trámites y exhaustivas revisiones sanitarias, Colombia logró exportar por primera vez carne de pollo al mercado japonés, considerado uno de los más exigentes y competitivos del planeta.
Aunque Japón había aprobado el ingreso de la carne colombiana desde 2015, la exportación solo se concretó este año debido a los estrictos procesos de inspección, certificación y homologación sanitaria que las empresas debían cumplir para garantizar los estándares de inocuidad requeridos por el país asiático.
El primer cargamento, de 12.000 kilogramos de carne procesada, fue producido por Cargill Food Latinoamérica con el acompañamiento de la Federación Nacional de Avicultores (Fenavi), el Instituto Colombiano Agropecuario (ICA) y el Invima.
El presidente de Fenavi, Gonzalo Moreno, celebró el avance y aseguró que este logro “confirma la calidad y el rigor sanitario con que Colombia produce sus proteínas”.
Japón, por su parte, es considerado un mercado estratégico para la avicultura mundial. De acuerdo con cifras internacionales, es el sexto mayor importador de pollo, con compras superiores a 1,1 millones de toneladas anuales. Esta demanda se explica tanto por su alto consumo interno como por su limitada capacidad de producción agrícola, impulsada por platos tradicionales como el yakitori y el karaage.
El director del Invima, Francisco Rossi, destacó que siete plantas colombianas ya cuentan con autorización para exportar a Japón. Además, subrayó que el país trabaja en la apertura de nuevos destinos, entre ellos China, Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita y Estados Unidos, con el fin de fortalecer su presencia en el comercio global de proteínas.
Este hito no solo representa un avance comercial, sino también una victoria para la agroindustria nacional, que amplía sus horizontes y consolida su reputación internacional en materia de sanidad y calidad alimentaria. Con ello, Colombia se perfila como un nuevo competidor en el mercado asiático, abriendo la puerta a un futuro de mayor diversificación económica y crecimiento sostenible.








