Masacre en San Pablo: cinco mineros fueron asesinados en zona rural del sur de Bolívar
Masacre en San Pablo: cinco mineros fueron asesinados en zona rural del sur de Bolívar
Por: Méndez Aldana Miguel
8 noviembre, 2025
La violencia volvió a estremecer al sur de Bolívar. Cinco mineros fueron asesinados el martes 4 de noviembre en un ataque armado ocurrido en la vereda El Jardín, jurisdicción del municipio de San Pablo, según confirmó el Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz (Indepaz).
De acuerdo con los reportes iniciales, hombres fuertemente armados irrumpieron en una mina de oro y abrieron fuego de manera indiscriminada contra los trabajadores. Tres de las víctimas fueron identificadas como Carlos Alberto Castro, Luis Guillermo Méndez y José Estiben Campuzano; las otras dos personas aún no han sido plenamente reconocidas por las autoridades.
El ataque, atribuido presuntamente a integrantes del Ejército de Liberación Nacional (ELN), se registró en una zona donde grupos armados ilegales mantienen una disputa por el control de la minería y de los corredores estratégicos de la Serranía de San Lucas. Además de las víctimas mortales, el hecho dejó maquinaria destruida, varias familias desplazadas y al menos un menor de edad herido.
Fuentes locales señalaron que dos de los heridos alcanzaron a ser trasladados a centros asistenciales, pero murieron horas después debido a la gravedad de sus lesiones. Tropas del Ejército Nacional, adscritas a la Primera División, fueron desplegadas en el área para asegurar el territorio y apoyar las labores de identificación de las víctimas, aunque hasta el momento no se reportan capturas.
Indepaz advirtió que esta es la masacre número 68 registrada en Colombia durante 2025, lo que refleja la persistente violencia que enfrentan las comunidades rurales del sur de Bolívar, donde convergen estructuras del ELN, el Clan del Golfo y organizaciones vinculadas al narcotráfico.
Tras el ataque, decenas de familias emprendieron desplazamientos hacia cascos urbanos por miedo a nuevas incursiones armadas. La tensión persiste mientras la población clama por la presencia efectiva del Estado y medidas de protección que garanticen su seguridad.








