Crisis interna en el conservatismo: Felipe Córdoba le disputa el aval a Cepeda
El ingreso de Felipe Córdoba al proceso interno del Partido Conservador reacomoda las fichas del poder y pone en jaque la candidatura que Efraín Cepeda daba por segura.
Por: Méndez Aldana Miguel
11 noviembre, 2025
El panorama político dentro del Partido Conservador cambió drásticamente en cuestión de horas. Lo que parecía una candidatura asegurada para Efraín Cepeda, expresidente del Senado y figura tradicional del partido, se convirtió en una lucha interna por el aval presidencial.
El fin de semana, el excontralor general Carlos Felipe Córdoba sorprendió al anunciar que desistía de su plan de recolectar firmas y que, en cambio, buscaría competir bajo el respaldo del conservatismo.
La disputa se formalizó tras conocerse una carta firmada por 12 miembros del Directorio Nacional Conservador, en la que solicitaron ampliar el plazo de inscripción de precandidatos hasta el 1 de diciembre. La prórroga, que vencía inicialmente este lunes a la medianoche, abrió la puerta para que Córdoba se sumara oficialmente a la contienda.
El documento mencionó directamente su nombre: “Este plazo permitirá la posibilidad de inscripción a figuras como el doctor Felipe Córdoba Larrarte, quien ha expresado públicamente su interés de participar dentro del Partido Conservador en el proceso de definición de la candidatura presidencial”.
Hasta ese momento, Cepeda solo tenía como contrincante a la representante Juana Londoño, por lo que su elección parecía un trámite. Sin embargo, el apoyo que Córdoba habría conseguido dentro del directorio —12 de los 21 votos posibles— alteró por completo el equilibrio interno.
Durante la sesión de este lunes, la mayoría de los miembros votó a favor de extender el plazo, una decisión que evidenció la fuerza política que el excontralor ha ganado en los últimos días. No obstante, varios integrantes aclararon que el voto “no implica respaldo político”, sino únicamente la apertura del proceso para su inscripción formal.
El senador Cepeda reaccionó con firmeza al movimiento interno y denunció presiones externas sobre el conservatismo:
“El Partido Conservador atraviesa una coyuntura preocupante. Se encuentra asediado por fuerzas petristas y por presiones impresentables. Es una estrategia para mantener paralizado, dividido o fracturado al partido”, declaró el congresista barranquillero.
La decisión del directorio marca un nuevo capítulo en la lucha por el liderazgo azul, en un momento en que el partido busca definir su papel en la carrera presidencial de 2026.








