Los antecedentes que rodean al contratista elegido para la obra de $106 mil millones en Cartagena
Una empresa con sanciones, deudas pasadas y obras fallidas volvió a ganar un megacontrato en Cartagena. La elección abre más preguntas que celebraciones.
Por: Méndez Aldana Miguel
19 noviembre, 2025
La Alcaldía de Cartagena adjudicó el megacontrato de Las Vías de la Felicidad, un proyecto de más de $106 mil millones para intervenir 36 mil metros lineales de calles en el Distrito. El alcalde Dumek Turbay presentó el anuncio como un paso hacia el progreso. Sin embargo, la selección del contratista generó inquietudes inmediatas.
El contrato quedó en manos del Consorcio Construvías, integrado por Inversiones Proyectos Altamira S.A.S., Conríos Ingeniería y Meyan S.A.S., que participa con el 40 por ciento. La propuesta obtuvo una calificación casi perfecta frente a otros ocho oferentes. Aunque ese puntaje llamó la atención, el proceso avanzó sin mayores reparos por parte de las veedurías.
Solo la Veeduría Vigilancia y Control Sostenible dejó una constancia mínima. Señaló fallas en la verificación de las propuestas, pero la advertencia no detuvo el trámite. El proceso siguió con rapidez y sin debates amplios.
El mayor punto de ruido recae en Meyan S.A.S.. La empresa arrastra antecedentes que han marcado su trayectoria. Estuvo vinculada al fallido Corredor Agroforestal de Santander, obra que terminó en desastre financiero y que derivó en la captura del exgobernador Richard Aguilar en 2021. También acumuló una millonaria deuda con la Dian por más de 50 periodos de retenciones no pagadas. Además, pasó por un proceso de reorganización empresarial bajo la Ley 1116.
La compañía también figura en consorcios sancionados en Córdoba. Y aparece en contrataciones del Valle del Cauca que fueron señaladas por supuestas ventajas injustificadas, como una adjudicación de $260 mil millones con competencia mínima. Pese a ese historial, la firma asegura que hoy no tiene inhabilidades y que el proceso de reorganización ya fue avalado por la Superintendencia.
Este caso se suma a polémicas recientes de la administración Turbay. La Alcaldía tuvo que revocar la licitación del proyecto Bayunca–Pontezuela por documentos alterados. A eso se suma la adjudicación del Consorcio Redes CCC, donde dos empresas tenían deudas que generaban inhabilidades.
Con estos antecedentes, la adjudicación de Las Vías de la Felicidad vuelve a poner en duda la rigurosidad de la contratación distrital. La ciudadanía ahora se pregunta si el proyecto avanzará sin tropiezos o si repetirá el patrón de contratos que terminan envueltos en controversias.








